La primera tenista asiática en alcanzar el número uno del mundo no solo sorprende por sus enormes méritos deportivos: su peculiar visión de la moda y su personalidad la han convertido en blanco de críticas y elogios.
Con autenticidad y estilo propio, Naomi Osaka ha logrado cambiar la conversación en torno a su disciplina. Con apenas 28 años, la japonesa no solo ha conquistado cuatro títulos de Grand Slam y se ha consolidado como una de las figuras más importantes del tenis de la última década, sino que también ha redefinido el lugar de la identidad y la moda dentro del deporte.
Su ascenso fue rápido y contundente. En el 2018, ganó el US Open tras vencer a su ídolo de infancia, Serena Williams, en una final de infarto. Meses después obtuvo el trofeo del Abierto de Australia, convirtiéndose en la primera jugadora asiática en alcanzar el número uno del ranking de la WTA (Women’s Tennis Association), un hito histórico para el tenis mundial. Tras acumular cuatro títulos de Grand Slam —dos en Nueva York y dos en Melbourne—, Osaka se convirtió en todo un referente. Su potente servicio, su agresividad desde el fondo de la cancha y su fortaleza mental la posicionaron como una rival difícil de superar.
En el 2023, hizo una pausa en su carrera para convertirse en madre. El nacimiento de su hija Shai la mantuvo fuera del circuito durante más de un año, modificando su relación con el tenis. A su retorno, Osaka declaró que la maternidad la hizo dejar de ver el tenis como algo absoluto y definitorio en su vida. Aun conservando su ambición deportiva, se dio cuenta de que al volver a casa los marcadores ya no significaban lo mismo.
Naomi Osaka ha hecho de su carrera una plataforma para hablar de identidad, maternidad, salud mental y moda, siempre bajo sus propias reglas.
Su relación con la moda también ha dado de qué hablar. Recientemente, Naomi Osaka ha sido una de las principales impulsoras de lo que se conoce como el “tenis couture”. Kimonos bordados, capas, sombreros escultóricos, lazos gigantes, corsés desmontables y otras extravagancias en sus entradas a la cancha han provocado tanto admiración como polémica entre aficionados y comentaristas. Lejos de incomodarla, la controversia parece formar parte del mensaje. Ella misma ha declarado que le gusta expresarse através de su ropa, y que esta perspectiva también fue inspirada por su ídolo, Serena Williams.
Su apertura para abordar temas también ha abierto nuevos frentes. A partir de su experiencia personal, Osaka puso sobre la mesa la depresión en el deporte, lo que muchos han interpretado como símbolo de autenticidad e inspiración.
Lo que es indiscutible es que cada regreso de Naomi a las canchas despierta interés. Su rendimiento deportivo, según especialistas, se ha visto potenciado en los últimos años. Pero su influencia es mucho más amplia, pues ella ha sabido redefinir la mirada bajo sus propias reglas.



