Tras años de explorar el R&B, el trap y el hip hop en Estados Unidos, el artista regresa a sus raíces para transformar sus influencias peruanas en una nueva propuesta musical que celebra la identidad, la migración y el mestizaje. Foto: Alexander Pérez-Flores
Nacido en Trujillo y criado desde los cuatro años en Queens, Nueva York, desde muy joven A.Chal encontró en la música una forma de procesar su experiencia como inmigrante en Estados Unidos.
Sus primeros discos mezclaban R&B alternativo, trap y hip hop, y, muy pronto, su talento lo llevó a colaborar con artistas como Rosalía, C. Tangana y Nicky Jam, además de firmar con Epic Records en el 2018.
En el 2025, llegó a Perú para celebrar el cumpleaños de su padre mientras atravesaba una ruptura sentimental. Decidió quedarse. Viajó por sierra y selva, conectando con la chicha, el huayno y la cumbia. Fue así que inició una nueva etapa musical con “Chologante”, un tema que reivindica la identidad andina y migrante desde una estética contemporánea. Su videoclip, grabado enteramente en el país, es un fenómeno viral.
Dispuesto a revolucionar la escena musical local, A. Chal se ha presentado ya dos veces en vivo: durante la apertura del concierto de Milo J en el Estadio Nacional de Lima, en abril, y en el festival Vibra Perú 2026, en julio. Así, más que un regreso, el suyo parece ser un redescubrimiento: un nuevo momento para seguir contando su historia.
