30.09.2026
Por Jimena Salas



La actriz peruana ha encontrado el papel más importante de su carrera interpretando a la Virgen María en la serie The Chosen. Tras años de entrega y perseverancia, su carrera en Hollywood ha despegado.





¿Qué tan retador puede ser interpretar a un personaje conocido y venerado por millones de personas en el mundo? Vanessa  Benavente tiene el privilegio de ser una de las pocas actrices que saben la respuesta. Actualmente, la artista peruana interpreta a María, la madre de Jesús en The Chosen, la serie con millones de espectadores que ha revolucionado las producciones de temática bíblica. Además de abrirle las puertas de una audiencia global, este rol la ha llevado a explorar una dimensión de la actuación que hasta hace pocos años parecía impensable. 


Nacida en Lima en 1979, Benavente emigró con su familia a Estados Unidos a los ocho años. Tiempo después, regresó para estudiar Ingeniería Industrial en la Universidad de Lima, pero finalmente decidió apostar por la actuación. Este giro profesional la llevó de vuelta al país norteamericano, instalándose en Los Ángeles para cimentar su carrera en cine y televisión. Ni en sus sueños más locos hubiera imaginado que su mayor recompensa llegaría con The Chosen. Lejos de quedarse en la imagen solemne, la actriz ha procurado explorar sus dimensiones más humanas: “The Chosen me ha permitido explorar muchas facetas de esta mujer, a la vez tan conocida como enigmática'





Antes, Vanessa ya había comenzado a abrirse paso en Hollywood. En el 2024 participó en Griselda, producción de Netflix protagonizada por Sofía Vergara. Recientemente, ha sumado a su trayectoria la película independiente Face Love, rodada simultáneamente en inglés y español, con el mismo elenco haciendo dos versiones de la historia. Filmada entre Los Ángeles, Tijuana, Madrid y Londres, la cinta tuvo su estreno mundial en el TCL Chinese Theatre de Hollywood y ya acumula más de veinte premios.  


Mientras se rueda la séptima y última temporada de The Chosen, Vanessa se mantiene receptiva a lo que llegue. “Como actriz en este país, siempre tienes que tener varias hornillas encendidas, porque nunca sabes qué proyecto saldrá. Y hay cositas cocinándose”, concluye. El cielo es el límite.

Recomendados

Suscripción newsletter

He leído, comprendo y acepto los términos y condiciones generales de uso y la política de privacidad, declarando ser mayor de edad.

Mensaje enviado