Por Jimena Salas
La productora y directora de televisión acaba de estrenar Señora del destino, exitosa telenovela brasileña adaptada al Perú actual. Además, alista el lanzamiento de Amando a Amanda, comedia cinematográfica coproducida por Del Barrio Producciones.
¿La producción que cambió tu carrera?
Dina Páucar: La lucha por un sueño fue el punto de quiebre. Confirmé que quería dedicarme a la ficción y, además, el público la recibió de una manera extraordinaria. A partir de ahí decidí formar Del Barrio Producciones, y ya llevamos veinte años.
¿Una serie de streaming que te tenga enganchada?
The Studio. Por mis nietos, también me enganché con Stranger Things. Además, sigo muchas series basadas en las novelas de Harlan Coben. Y The Killing es una serie a la que siempre vuelvo.
¿Qué crees que es lo que más conecta con la audiencia peruana?
La emoción. Puedes tener la mejor historia y los mejores actores, pero, si no hay emoción en cómo la cuentas, no conectas. Él público necesita identificarse., sentir que lo que ve podría pasarle a él o a alguien cercano.
¿Un actor o actriz al que te encantaría dirigir?
No tengo un nombre específico. Disfruto tanto trabajar con actores de gran experiencia como con quienes recién empiezan. Esa mezcla es muy enriquecedora.
¿Producir o dirigir?
Me gusta controlar todos los detalles, por eso soy productora. Pero la emoción de dirigir una escena o capítulo en el set, viviendo lo que sienten los actores y reinterpretando la historia, no tiene precio.
¿La producción que te tocó de manera más personal?
Siempre digo que todas las telenovelas son como mis hijos. Cada estreno es como un parto y a todas las quiero muchísimo. Como en cualquier familia, hay de todo, pero hay dos que han marcado especialmente al público: Mi a mor, el wachimán, que tuvo tres temporadas, algo inédito en su momento; y Luz de Luna, que tuvo cuatro temporadas y un spin-off, Luz de Esperanza.
¿La historia que sueñas con grabar?
Me gustaría hacer un gran policial, un thriller, una historia de suspenso.
¿Cómo fue adaptar una producción de la talla de Señora del destino?
A pesar de que es una telenovela de hace más de veinte años, sigue muy presente en la memoria del público. El gran desafía fue traer ese mundo al 2026: las mujeres de hoy no son las mismas de hace veinte años. Hemos evolucionado, nos hemos empoderado. El dolor de perder una hija es el mismo, pero la forma de enfrentarlo es distinta.
