Desde Santiago, una colección que no revive el pasado:
lo reescribe con actitud, conciencia y ese sello inconfundible de Stella McCartney.
Derecha: Ivalú Muscarelli.
PR & Communications Manager H&M - Chile, Perú y Uruguay
Hay viajes que se sienten como una cita con el futuro. Y luego están los que, además, traen de vuelta el pasado con una elegancia casi cinematográfica. Chile fue eso: un paréntesis perfecto donde la moda se volvió narrativa.
Hace unos días, en un showroom íntimo —de esos donde cada prenda parece susurrar su propia historia—, fui testigo de algo más que un lanzamiento. H&M y Stella McCartney vuelven a encontrarse, casi veinte años después de aquella primera colaboración que, en 2005, marcó un antes y un después en la democratización del diseño.
Y sí, se siente así: como un reencuentro con memoria.
Derecha: Maria Fernanda Caballero.
Influencer specialist & showroom coordinator H&M - Chile, Perú y Uruguay
La nueva colección, que llega este 7 de mayo, no es solo una cápsula de moda; es un recorrido emocional por los 25 años de la casa McCartney. Una especie de archivo vivo donde conviven el ayer y el ahora sin pedir permiso. Camisas oversize que caen con intención, gabardinas amplias que caminan solas y una sastrería impecable que no necesita presentación. Todo dialoga con esos guiños lúdicos que definieron sus primeros años: estampados joya, frases icónicas, actitud sin filtro.
“Es divertida, enérgica, brillante, alegre y refinada”, dice Stella. Y no exagera.
Hay piezas que se roban la escena sin pedirla: vestidos de punto acanalado con la emblemática cadena Falabella abrazando el cuello, un vestido blanco de mangas capa que gira como si tuviera vida propia, conjuntos de fiesta que entienden el lenguaje de la noche y denim que aterriza todo con precisión. Entre ellos, un pequeño gesto de nostalgia: una mini camiseta con tachuelas que proclama “Rock Royalty”. Íntima, rebelde, necesaria.
Los accesorios juegan en otra liga. Seis modelos de bolsos que van desde lo esencial hasta lo monumental: desde hombro pequeño con logo hasta totes gigantes que parecen pensados para cargar más que objetos. El tono chocolate —atemporal, elegante— se mezcla con cadenas que vuelven a aparecer como firma, también presentes en collares, aretes y mocasines. Todo elaborado con metal reciclado, porque aquí el diseño no está peleado con la conciencia.
Y ese es, quizás, el verdadero corazón de la colección.
Porque más allá de la estética, hay una intención clara: materiales reciclados, algodones orgánicos, lana certificada y una exploración innovadora de insumos como el maíz industrial o aceites vegetales reciclados. La moda no solo se ve bien; también piensa.
La campaña, fotografiada por Sam Rock en Londres, captura ese equilibrio entre nostalgia y futuro. Con rostros como Renee Rapp, Angelina Kendall y Adwoa Aboah, el mensaje se siente cercano, casi íntimo. “&Stella” se convierte en un lenguaje propio: &Here &Now &Me &You. Una declaración sobre conexión, sobre estar presentes… y sobre entender que la moda también puede ser afecto.
Lo que se vivió en Chile fue un adelanto, sí. Pero también una confirmación: cuando las colaboraciones tienen alma, trascienden la temporada.
Y esta, definitivamente, tiene latido.
Disponible desde el 7 de mayo en H&M Jockey Plaza y hm.com.




