Entre Lima, Madrid y México, Belén Barnechea ha construido una vida en movimiento, donde la familia, la intuición y el gusto por lo simple marcan el ritmo.
Fundadora de Casa Manjar, su universo se mueve entre lo dulce, lo cotidiano y lo emocional. En este ping-pong, dejamos de lado lo evidente para acercarnos a lo que no siempre se cuenta: hábitos, obsesiones y pequeñas certezas que definen su día a día.
¿Tu signo es?
Géminis.
¿Una manía que nadie entiende?
No puedo fumar si no tengo una menta y un vaso de agua con gas.
¿Tu momento favorito del día?
En la mañana, cuando mis hijas se meten a la cama conmigo.
¿Un objeto que siempre llevas contigo?
Mi teléfono.
Si tuvieras otro nombre, ¿cuál sería?
Manuela. Siempre me ha encantado, incluso pensé ponérselo a mi hija.
Un ritual que no negocias
La hora del baño con mis hijas.
Tu versión más feliz es…
De viaje con mis hijas y mi marido.
Lo primero que te fijas en una persona
Las manos. Y luego, si miran a los ojos.
Si tu vida fuera un postre, ¿Cuál sería?
Un brownie. Es sencillo, versátil y siempre da en el punto.
Algo a lo que siempre dices “sí”
A salir a comer.
Tu guilty pleasure
El dulce. No hay un solo día en que no coma postre.
Una canción que te acompaña siempre
Color Esperanza. Me conecta con un recuerdo muy especial.
Algo que aprendiste tarde
A ahorrar.
Si tu vida fuera una película, ¿Cómo se llamaría?
La dulce y buena vida de Belén.
¿Qué significa “hogar” para ti?
Donde estén mis hijas y mi marido.
Una ciudad a la que siempre volverías
Estambul.
Un olor que te devuelve a Lima
El olor a puerto.
Madrid en tres palabras
Clásica, internacional, nocturna.
¿Dónde te sientes más tú?
En cualquier lugar, pero sobre todo con mi familia.
¿Qué estás aprendiendo a soltar?
El control. Aprender a delegar y confiar.
¿Qué parte de ti cambió al emprender?
Tuve que crecer. Enfrentar miedos, asumir riesgos y aprender a hacerlo todo desde cero.



