La diseñadora de branding e interiores Micaela Arregui concibe el acto de agasajar como una extensión natural de su mundo estético.
Siempre fue una apasionada del diseño. Aunque Micaela Arregui se formó en administración de empresas, hace nueve años decidió dar espacio a sus inquietudes creativas y canalizarlas a través de La Maialina, un blog personal que luego pasó a Instagram, donde comenzó a compartir inspiración sobre decoración de interiores, gastronomía, manualidades y diseño en todas sus formas. Con el tiempo, esta pasión ha ido ganando terreno hasta convertirse enel eje de su vida profesional. Así, junto a su socia Cristina Musso, nació Supernova, una casa de branding, y Mina, un estudio de diseño de interiores, proyectos que consolidan esta trayectoria. Ser anfitriona es un gusto que une muchas de sus pasiones. Hoy,recibir en casa es una pieza clave en su interés por convertir lo cotidiano en una experiencia estética, momentos que muchas veces comparte a través de sus redes sociales y que reflejan parte de su espíritu curioso y creativo. Su casa en Barranco es escenario permanente de reuniones, almuerzos y celebraciones, instancias donde Micaela despliega su ingenio para diseñar momentos únicos, cuidados al detalle y pensados para sorprender.
Micaela no teme mezclar velas, frutas y flores en composiciones inesperadas para transformar el espacio y crear una atmósfera sensorial y envolvente.
LA COMIDA
En italiano, maialina significa “chanchita”, un apodo nacido de una anécdota familiar que alude con cariño a la gran afición de Micaela por la buena mesa. Aunque disfruta cocinar, cuando recibe prefiere encargar platos a distintos lugares. Combina clásicos de su casa —como el enrollado de pollo con pecanas y canela china— con opciones compradas que ya son infalibles: la tortilla de papa del Bar Olé y los tequeños venezolanos o las empanaditasde carne de La Espiga de Oro, una panadería de barrio que lleva más de cinco décadas en el negocio. Para el postre, los blondies y brownies de Celine Bakery nunca pueden faltan.
PEQUEÑOS GESTOS
Poner sal ahumada sobre el guacamole o utilizar un samovar para mantener las galletas calientes son detalles pensados para elevar la estética y también el sabor. Siempre arma una estación de bar independiente, pensada como un espacio de self-service. Allí deja a la mano los ingredientes necesarios para preparar cócteles ligeros, como el Aperol o el Hugo Spritz. En cuanto a vasos y copas, no le teme al mix and match: combina estilos, colores y piezas únicas para lograr un look especial.
La Maialina nació como un blog personal y terminó convirtiéndose
en el punto de partida de toda una carrera creativa.
UN TRAGO
Hugo Spritz
- 2 onzas de St-Germain
- 3 onzas de espumante extra seco
- 1 onza de agua con gas, fría
- Una hoja de menta
- Una rodaja de limón
Mezclar los licores en una copa con hielo. Completar con el agua
con gas y decorar con la menta y el limón.
EL AMBIENTE
Micaela siempre ha sentido interés por las antigüedades. En Lima, suele recorrer los mercados de Surquillo y del Centro para encontrar piezas que integra en su decoración. Las flores, un elemento clave en sus ambientaciones, las compra en el mercado de Barranco por la variedad que ofrece. En casa, las arregla improvisando con floreros y envases que ella misma crea.
VELAS PARA LA NOCHE
Detrás de las iglesias grandes, suele encontrar tiendas donde consigue una gran variedad en distintos tamaños y colores.






