Un resumen de las primeras colecciones internacionales de la temporada Resort 2020. Prada, Dior, Alberta Ferreti, Chanel y Louis Vuitton, principales firmas de la industria, han presentado sus propuestas para 2020.
Prada.
Sobriedad y simplicidad como una protesta frente a 'lo demasiado'. Piezas sencillas con detalles bordados a mano son la principal característica de esta colección. La icónica silueta en 'A' de Prada marca la pauta de las faldas plisadas y los abrigos. Trajes a juego que se mezclan con las diversas prendas muestran una una nueva forma de exhibir un estilo femenino y el toque girlie chic son las medias hasta los tobillos. El uso de telas sólidas con acabados satinados, y de estampados a rayas y floreados, generan el contraste ideal con los cortes sencillos y logran un balance entre el color y la textura.
Dior.
Criaturas mitológicas, leones, aves del Norte de África y una paleta de tonos tierra con toques de dorado, nos sitúan en Marrakech, y le rinden un homenaje a la colección de Yves Saint Laurent de 1960. Auténticos estampados africanos sobre algodón y seda, que incluyen palabras asociadas al tarot, muestran la combinación perfecta entre el lujo, la cultura y el globalismo. Muchos de los detalles y las piezas fueron elaborados localmente. Los turbantes, los brazalete y las gargantillas terminan de concretar cada uno de los looks.
Alberta Ferreti.
La sustentabilidad es el punto de partida de esta colección; la cachemira upcycled y el algodón orgánico certificado son sus principales materiales. Minivestidos, faldas tubulares, pantalones slim fit, casacas, trajes y culottes: es decir, piezas de uso diario que son fáciles de combinar entre sí, pero que no dejan de lado la elegancia y la excentricidad que caracterizan a la marca. Podría decirse que está en un punto medio entre una sensación de lujo y la practicidad. Además, el uso del denim y una paleta de color clásica de tonos azul marino y beige, con toques de rojo y turquesa, contribuyen al concepto de versatilidad y funcionalidad.
Chanel.
Blanco y negro, mucho tweed, trajes de dos piezas con estilo masculino, camisas con lazo, botones dorados y una silueta holgada demuestran que el ADN de Coco Chanel y Karl Lagerfeld están más presentes que nunca. Toques de color, como el fucsia, el rojo y el esmeralda logran resaltar en una paleta de grises y neutros. La superposición de texturas y de elementos florales nos recuerdan los gloriosos años llenos de glamur de la Belle Époque. Los icónicos bordados sobre tul y las transparencias generan una atmósfera romántica y refinada, que contrasta con la tendencia actual de la logomanía.
Louis Vuitton.
Los años ochenta y noventa tomaron la pasarela. Mangas murciélago con hombreras, combinadas con pantalones de talle alto y hasta el tobillo, y una necesidad de enfatizar una silueta de reloj de arena, son la máxima expresión de esas dos décadas. Brillos, metálicos y colores entre los que destacan diversos tonos de morado y azul, y el negro, nos remontan a las noches de disco. Faldas tulipán, bustiers bordados y detalles de volumen en las mangas aportan el toque de sensualidad a una colección que transmite un gran empoderamiento.